“Los médicos tenemos que conectarnos con nuestra humildad”: Ángela Arango

Durante su encuentro con estudiantes, la Psiquiatra enfatizó en que los médicos son seres humanos, como sus pacientes.

 

Observatorio de Graduados

 

Ángela Arango, médica de la Universidad de Manizales, compartió sus conocimientos y experiencias con estudiantes de sexto semestre del programa de Medicina de la Institución, en el espacio Graduado Regresa a la U, convocado por el Observatorio de Graduados de la UManizales.

Arango se especializó en psiquiatría y es magíster en neurociencias de la Universidad Maimómides en Argentina. También trabajó como voluntaria en un lugar para pacientes con enfermedades mentales crónicas, en Estados Unidos.

“Una de las cosas que más he disfrutado en esta carrera es ir a otros lugares e interactuar con médicos de otros países, es muy bonito poderse encontrar y compartir el conocimiento. Los médicos de esta Facultad tenemos muy buenas bases, clínicas, teóricas, pero nuestro plus es la facilidad de socializar con los otros, se nos da muy bien hacer vínculos, trabajar en equipo, y son habilidades que se aprenden a medida que uno va adquiriendo el conocimiento teórico, son cosas que yo aprendí en esta Facultad, a respetar al otro desde su conocimiento y desde su opinión como persona”, señaló.

Actualmente, esta psiquiatra coordina el programa de salud mental y adiciones de la IPS Mediccol, y creó con su equipo de trabajo el modelo SMAD: Salud Mental y Adicciones, hacia la transformación humana, fundamentado en la psicología humanista y transpersonal.

Y fue precisamente desde el humanismo que quiso dejarles un mensaje a estos futuros profesionales: “empiecen a tratar de estar desde el ser, no desde la mente, desde este ego que constantemente nos está engañando y nos confunde en las relaciones interpersonales. Si algo tenemos que aprender los médicos, es a despertar en nosotros la humildad, porque esta profesión nos da ciertos atributos y status que muchas veces terminamos confundiendo. Hay que entender que somos seres humanos igual que nuestro paciente, que también nos enfermamos, nos duele el alma, nos confundimos; mirar a nuestro paciente con la misma piedad y misericordia con la que algún día lo hicimos, antes de empezar a tener este conocimiento teórico.

Arango también los invitó a que se unan como compañeros, compartan, y no se permitan interactuar desde el ego y la competencia que siempre hay en el aula de clase, en las facultades de medicina. “Cuando ya sean profesionales y estén ejerciendo, será entre ustedes mismos entre quienes se apoyen, tendrán que armar una gran red para obtener el conocimiento y compartirlo, porque uno realmente todas no se las sabe. Yo estoy en contacto con muchos compañeros, quienes me sacan de dudas y me orientan”.

Para Rafael Alfonso Zabala Díaz, uno de los asistentes, “este espacio fue increíble, porque sabes cómo es la recepción de los profesionales de la Facultad, no solamente en la ciudad y en el país, sino también en el mundo. Escuchar a una persona que ya está trabajando, que ya ha pasado por lo que uno probablemente va a pasar en poco tiempo, nos anima a atrevernos a hacer cosas diferentes en la Facultad, a pensar diferente, a saber que hay muchas opciones de trabajo, que uno no tiene que quedarse aquí en la ciudad, que puede irse a otros lugares a estudiar, que sí hay capacidad de hacer muchas cosas y que los conocimientos que nos dan nos sirven para ayudar a muchas personas”.

Según Diana Patricia Chala Ramírez, coordinadora del Observatorio, la idea es que los graduados, tanto de pregrado como de posgrado, cuenten su experiencia laboral y de vida a estudiantes de últimos semestres, por lo que invita a todos aquellos que quieran venir a compartir sus conocimientos para impactar desde el ámbito profesional a sus colegas en formación.

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